CÓMO MEJORAR LA RETENCIÓN ESTUDIANTIL EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN ESTADOS UNIDOS

Las instituciones de Educación Superior en Estados Unidos enfrentan nuevos desafíos para cumplir con un conjunto creciente de demandas, así como presiones políticas, financieras y sociales, para brindar una educación de calidad a los estudiantes.

Y la retención de los estudiantes está primera en la lista.

Cada institución tiene condiciones específicas que influyen en su tasa de deserción estudiantil. Sin embargo, evitar la deserción de los estudiantes de pregrado requiere una comprensión general sobre lo que los motiva a permanecer matriculados y enfocados en sus estudios.

En esta búsqueda, el sector de la Educación Superior en Estados Unidos aplica una amplia gama de soluciones e iniciativas para impulsar la persistencia y el éxito del alumno.

Las tecnologías digitales, como los softwares de gestión de retención de estudiantes y sistemas de gestión de relaciones con los alumnos, así como nuevos enfoques como estrategias y mejores prácticas en marketing relacional, operan de forma conjunta para mejorar la experiencia de los estudiantes desde su primer día de clases hasta el día de su graduación.

Esta guía pretende proporcionar nuevas ideas, enfoques y herramientas a académicos, expertos y consultores para atraer y retener a los estudiantes en la era digital. 

I. Compromiso: el concepto clave para la retención estudiantil en la Educación Superior
II. 5 retos para la Educación Superior que influyen en la retención de estudiantes
III. Principales factores que impulsan la deserción estudiantil en la Educación Superior
IV. La tecnología ayuda a aumentar la retención de estudiantes
V. ¿Cómo las técnicas de Machine Learning mejoran la retención estudiantil?
VI. La retención estudiantil mejora con el análisis de Big Data
VII. Las 4 tecnologías que irrumpen en las estrategias de retención de estudiantes en instituciones de Educación Superior
VIII. ¿Por qué las universidades están usando el marketing para mejorar su retención estudiantil?
IX. ¿Cómo el marketing de relaciones mejora la retención estudiantil?
X. Las 7 mejores prácticas para aumentar la retención de los estudiantes en la Educación Superior

 

I. Compromiso: el concepto clave para la retención estudiantil en la Educación Superior

 

Engagement: the key concept of student retention in higher education

 

Las estrategias de retención de estudiantes en instituciones de Educación Superior deben abordar un concepto clave: el compromiso del estudiante. 

El compromiso desarrolla relaciones con los otros y promueve la conectividad, lo que ayuda a responder la pregunta crucial sobre cómo mejorar las tasas de retención de los estudiantes. 

La revista Times Higher Education considera a este concepto "un mejor indicador de la calidad de la educación en vez de 'satisfacción".

¿Qué es el compromiso del estudiante? La definición más común es el vínculo positivo del estudiante a largo plazo con su disciplina académica y la universidad. 

El National Study of Student Engagement (NSSE), en un muy detallado análisis anual de este tema, impulsada por US Higher Education Institutions, ofrece un entendimiento más profundo.

“El compromiso de los estudiantes comprende dos aspectos críticos de la calidad educativa. La primera, es la cantidad de tiempo y esfuerzo que el estudiante dedica a sus estudios y otras actividades con propósitos educativos. La segunda, es cómo la institución despliega sus recursos y organiza el currículo y otras oportunidades de aprendizaje para motivar a los estudiantes a participar”.

Según el experto George Kuh, citado en el portal de educación Educause, el compromiso es un proceso incluyente.

"Mientras más estudiantes estudien un tema, más sabrán sobre él. Mientras más practiquen y reciban retroalimentación de sus profesores y miembros del personal sobre sus estudios y hagan una resolución cooperativa de problemas, entenderán con mayor profundidad lo que están aprendiendo, y se volverán más hábiles para gestionar complejidades, tolerar ambigüedades, y trabajar con personas de diferentes procedencias o con diferentes puntos de vista", dice Kuh.

 

El tiempo y el esfuerzo que los estudiantes dedican a sus estudios, 
así como la implementación de recursos y diseño curricular, 
son dos pilares esenciales para comprometer a los alumnos en la Educación Superior.

  

El NSSE agrega que establecer retos y apoyos promueven la participación del estudiante.

"Cuando los alumnos son desafiados y se les proporciona la cantidad apropiada de apoyo, se motivan para alcanzar su potencial. El 2015, descubrimos que no todos los estudiantes fueron lo suficientemente desafiados por sus cursos. Por ejemplo, solo 54% de los estudiantes de primer año y 61% de los alumnos de mayor edad fueron ampliamente desafiados a hacer mejor su trabajo," dice el NSSE.

Dada la importancia de la participación, ¿por qué es tan importante desarrollar estrategias de retención de estudiantes de Educación Superior?

Porque el compromiso del estudiante mejora la calidad de la experiencia académica, contribuye a aumentar la retención estudiantil y fortalece la relación estudiante-institución. Estos son factores esenciales para las instituciones de Educación Superior.

La columnista de Educase Linda Deneen pregunta: "¿quién de nosotros no cree que el compromiso con la institución atrae a los estudiantes, los une a nosotros, les hace parte de nuestra comunidad, y les motiva a tener éxito en sus carreras académicas?".

"Enlazar a los estudiantes en nuestras instituciones de múltiples maneras positivas les ayuda a permanecer con nosotros, a aprender con más eficacia, a disfrutar de su experiencia de estudiante, y a prepararse para la vida después de la Educación Superior", añade Deneen.

No obstante, antes de comprometer, las instituciones de Educación Superior deben entender primero los desafíos cruciales y los factores que llevan a un estudiante a decidir abandonar sus estudios. 

 

II. 5 retos para la Educación Superior que influyen en la retención de estudiantes

 5 retos para la Educación Superior que influyen en la retención de estudiantes

 

 

A medida que las instituciones aumentan su participación en temas sociales, enfrentan nuevos retos para responder a las nuevas demandas sobre la Educación Superior.

Tendencias políticas, económicas, tecnológicas y temas sociales dan forma a estos desafíos. Por lo tanto, las entidades deben ser conscientes de lo que sucede a nivel local y mundial.

Cualquier plan estratégico para el futuro exige claridad. Por lo tanto, académicos, expertos y consultores deben analizar las nuevas tendencias en Educación Superior para entender los desafíos que enfrentan las instituciones.       

 

  1. Seguridad en el campus

Según el diario online de educación Inside Higher Ed, existen problemas de seguridad que las universidades de todo el mundo afrontan y que deben ser gestionados para minimizar las infracciones de seguridad en los campus, tales como:

  • Agresiones sexuales
  • Violencia basada en género
  • Armas en el campus

En el ámbito de la gestión, el diario online The Huffington Post afirma que la seguridad cibernética es el reto principal.

 

  1. Aseguramiento de calidad

The Huffington Post agrega que las regulaciones federales en Estados Unidos son cada vez más estrictas y que la "calidad" de la educación es un concepto que está siendo objeto de mucho debate.

La ética detrás del actual sistema de acreditación está cuestionado, sobre todo la autoevaluación y la revisión por pares. El carácter voluntario del sistema también está en tela de juicio, dado el hecho de que sólo las instituciones acreditadas califican para participar en programas de financiamiento federales.

Por último, la falta de transparencia en el proceso y los conflictos de intereses contribuyeron a que la confianza del público sobre la validez del sistema y en la Educación Superior en general en Estados Unidos se debilitara.

 

  1. Cumplir con las expectativas del estudiante

Times Higher Education destaca este tema como un reto clave para las universidades. Esta preocupación es compartida en muchos otros países donde los estudiantes demandan más servicios de sus instituciones.

En el Reino Unido, por ejemplo, "el aumento del monto de la matrícula derivó en un enfoque en los estudiantes y en sus expectativas de una manera nunca antes vista en el Reino Unido", Times Higher Education informa, citando un estudio de Deloitte.

Los estudiantes hoy en día están pagando más por sus estudios y esperan un retorno de la inversión más lucrativo, ya sea en la calidad académica, la empleabilidad o las facilidades que les ofrecen.

Ante esta situación, Times Higher Education propone que "las estrategias sean más flexibles con el fin de atraer a los estudiantes en un mercado altamente competitivo, evalúen su posición y mapeen los segmentos de clientes que sean más importantes para ellas. Las instituciones tendrán que tomar decisiones difíciles sobre cómo dirigirse a los mercados y poner en marcha procesos para optimizar las rutas, así como asegurarse de que cuentan con la experiencia y la innovación requeridas mientras trabajan para superar el arraigado conservadurismo cultural".

 

  1. Financiamiento, fondos e investigación 

"Al aumentar las expectativas y la intensa competencia a medida que los estudiantes asumen una mayor carga financiera para sus estudios, las instituciones necesitan invertir en infraestructura, enseñanza y apoyo a la carrera para atraer estudiantes. Los costos de personal, enseñanza y aprendizaje suben rápidamente", explica Times Higher Education.

"El sector debe aprovechar su éxito e innovar más para compensar completamente el riesgo de fracaso financiero. Cada institución tiene su combinación de temas, su estructura de costos, y cada una tendrá que reformar su modelo operativo para guiar mejor el gasto, atraer ingresos y reducir costos", dice.

Según un informe de la consultora Deloitte, los fondos para investigación deben ser prioridad. “El financiamiento de la investigación se volvió de difícil acceso a partir de 2011. La disponibilidad de aportes en bloque disminuyó y ahora está mucho más extendido y abierto a una intensa competencia".

"A medida que los flujos de ingresos se alejan del gobierno, las universidades deben enfocarse en generar ingresos fuera de la simple financiación unidireccional del gobierno, trabajando con nuevos socios y organizaciones para diversificar el dinero que utiliza para apoyar la investigación", agrega el informe.

 

  1. El modelo online 

El estigma de la educación a distancia disminuyó. Hoy, este modelo de enseñanza es una alternativa accesible para estudiantes que buscan acceder a la Educación Superior, especialmente para los estudiantes adultos que buscan aumentar más credenciales, o profesionales para quienes la educación tradicional es poco práctica o demasiado cara.

Según cifras del Consorcio de Aprendizaje Online, la matrícula en educación a distancia o en línea subió el 2016 por decimocuarto año consecutivo en Estados Unidos, creciendo a un mayor ritmo que en los últimos años. El número de estudiantes que está haciendo al menos un curso a distancia aumentó 5,6% a 6,359,121 desde el otoño del 2015 al otoño del 2016, lo que representa 31,6% del total de alumnos en Estados Unidos.

En línea o a distancia, enfoques tales como evaluación directa, educación basada en competencias (EBC), crédito para la evaluación previa del aprendizaje, entre otros, han ganado aceptación y respetabilidad, principalmente gracias a la calidad de los cursos y su flexibilidad.

Sin embargo, la retención es también un problema para la educación en línea. Los medios de comunicación y los partidarios de la educación tradicional siguen cuestionando la eficacia de este formato de estudios.

No obstante, estudios recientes muestran que las instituciones que ofrecen programas en línea importantes con tasas de cumplimiento exitosas tienen claramente identificadas las estrategias para monitorear y mejorar la calidad, lo que incluye un enfoque de toda la institución puesto en la mejora al acceso, efectividad del aprendizaje, escala y cuerpo de profesores, y satisfacción estudiantil.

 

III. Principales factores que impulsan la deserción estudiantil en la Educación Superior

 

principales factores de deserción estudiantil

 

Como vimos en el artículo anterior, existen muchas causas de deserción estudiantil relacionadas a factores sociales, y si lo llevamos a cifras, cerca del 30% de los estudiantes de colleges y universidades en los Estados Unidos desertan después del primer año, y más del 60% de quienes asisten a un college nunca obtienen su título, según College Atlas. En América Latina el promedio de deserción estudiantil también bordea el 30%, dice The Huffington Post.

A medida que las instituciones desarrollan estrategias para superar retos para la retención en Educación Superior, múltiples factores entran en juego, desde la edad, el estatus socioeconómico, la ubicación, el tiempo, hasta la familiaridad con la vida universitaria.

Según investigaciones del gobierno de Australia realizada el 2017, la mayoría de las veces la decisión es personal, e incluye cuestiones complejas como la salud mental, las presiones sociales, y otras razones "más allá del control institucional".

La evidencia demuestra también que la tasa de abandono más alta comprende estudiantes de edad madura, trabajadores part-time, o estudiantes a distancia, quienes probablemente deben hacer malabares para combinar sus estudios con su trabajo o cuidar de sus familias.

Estos factores afectan la vida de los estudiantes y los objetivos institucionales directamente. Antes de examinar estrategias para mejorar la retención estudiantil, es primordial revisarlos primero.

En un enfoque académico, universidades encontrarán que los factores de renuncia están relacionados en su mayoría con los antecedentes y las motivaciones del estudiante. Un estudio de la Universidad Griffith identificó los siguientes causantes:  

  • Dificultades personales - las más comunes se relacionan con salud, finanzas, familia, trabajo y problemas para encajar o hacer amigos.
  • Dificultades académicas - falta de preparación académica, debilidad de los conocimientos académicos, o habilidades de estudio específicas necesarias para hacer frente a las exigencias del programa.
  • Tiempo completo versus tiempo parcial; los estudiantes a tiempo parcial son significativamente menos propensos a continuar en el segundo año, en comparación con estudiantes de tiempo completo.
  • La deserción está vinculada a una decisión insegura o mala elección del curso/programa/universidad. En algunos casos, esto se debe a la insuficiente información proporcionada antes de la matriculación o la escasa consideración de objetivos educativos y profesionales.
  • No entra a la universidad de su primera elección.
  • Pérdida de interés en el programa o área temática.
  • Incapacidad para gestionar el tiempo y las exigencias de las cargas de trabajo y, en consecuencia, queda rezagado.
  • Insatisfacción con la experiencia universitaria, la calidad del plan de estudios o la enseñanza.

 

Otros estudios analizaron este problema centrándose en el nivel de madurez de los estudiantes.

Para la revista académica Inside Higher Ed, el presidente de la Federación de las Asociaciones de las Ciencias Conductuales y Cerebrales, Robert J. Sternberg, identificó 12 razones de por qué los estudiantes renuncian a sus estudios superiores:

  1. Desigualdad en conocimientos y habilidades académicas formales
    En muchas instituciones, un gran número de estudiantes ingresan con antecedentes académicos irregulares, especialmente en las disciplinas de ciencias y matemáticas (STEM) y en escritura.
  2. Falta de conocimiento informal sobre cómo ser un estudiante universitario
    Un estudiante podría creer que el escaso estudio que realizó en su escuela secundaria será suficiente en la universidad, cuando en realidad no lo es.
  3. Insuficiente desarrollo de habilidades de autocontrol
    En la universidad, los estudiantes a menudo se hallan “solos” por primera vez en sus vidas. Algunos canalizan su libertad recién descubierta de manera eficiente, mientras que otros no pueden.
  4. Deterioro de la autoeficacia y flexibilidad
    Algunos estudiantes de Educación Superior comienzan sus clases inseguros sobre si tendrán éxito en sus estudios. Otros alumnos llegan esperando el éxito, pero cuando reciben una o más nota baja en las asignaciones o exámenes se cuestionan si pueden competir después de todo. Cuando su autoeficacia falla, su motivación para triunfar decae. Los estudios realizados por el académico Albert Bandura y sus colegas en la Universidad de Stanford evidencian que la autoeficacia es uno de los mejores predictores de éxito en cualquier entorno de trabajo. 
  5. Una mentalidad que cree en habilidades más flexibles que fijas
    Carol Dweck de la Universidad de Stanford reveló que los estudiantes (y otros) suelen tener una de dos mentalidades - o concepciones populares - con respecto a sus habilidades. Están los flexibles y lo que ella llama “teóricos de entidad", quienes creen que las capacidades son fijas; en este último caso, cuando un estudiante comete un error, demuestra una falta de habilidades que causa vergüenza.
  6. Incapacidad para retrasar la gratificación
    Walter Mischel, de la Universidad de Columbia encontró que los individuos capaces de retrasar la gratificación funcionan mejor académicamente.
  7. Deterioro del juicio ético
    Muchos de los estudiantes de hoy no consideran que comportamientos como hacer trampa en una prueba o robar documentos son problemas éticos.
  8. Separación del entorno universitario
    Para muchos estudiantes, un precursor de la deserción es su progresiva retirada del entorno universitario o su fracaso al no involucrarse con este.
  9. Falta de interés en los cursos
    Richard luz de la Universidad de Harvard reveló que uno de los mejores predictores de ajuste académico es estudiar al menos un curso en el primer año sólo porque es interesante, independientemente de si es necesario o no para el programa. Hay un mayor riesgo de que los estudiantes que se cargan demasiado con cursos obligatorios en el primer año abandonan todo porque se aburren y no encuentran alivio.
  10. Problemas en la trayectoria académica
    Los estudiantes tienden a desempeñarse en un nivel superior cuando sienten que tienen algún destino "académico" en mente o, al menos, cuando creen que lo que hacen los llevará por esa trayectoria.
  11. Problemas psicológicos
    Abuso de sustancias, problemas interpersonales con personas queridas, y temas psicológicos no tratados o no reconocidos, como dificultades de aprendizaje, trastornos de hiperactividad/atencionales, trastornos del espectro del autismo, entre otros.
  12. Preocupaciones financieras
    Algunos estudiantes dejan sus estudios porque las ayudas financieras de las universidades no les alcanzan. Las necesidades financieras de los estudiantes hacen imperativo que establecimientos de Educación Superior calculen correctamente las necesidades de financiamiento. Independientemente de su nacionalidad o ubicación, deben hacer frente a este factor de forma diaria. Para superarlo, la inversión y la investigación son primordiales. Soluciones digitales como softwares de gestión de planificación estratégica de compromiso estudiantil pueden hacer una contribución decisiva en este sentido.  

 

IV. La tecnología ayuda a aumentar la retención de estudiantes

 

La tecnología ayuda a aumentar la retención de estudiantes 

 

Casi 30% de estudiantes de secundaria y universitarios en Estados Unidos desertó después de su primer año, y más de 60% de los que asisten a una institución de Educación Superior nunca se graduará, según College Atlas.

Mientras tanto, en América Latina la tasa promedio de deserción estudiantil también se acerca al 30%, según informa The Huffington Post.

Estas cifras plantean las siguientes preguntas:

  • ¿Es rentable para una institución de Educación Superior hacer una inversión considerable para atraer a nuevos estudiantes cada año, sólo para perder un tercio de ellos?
  • ¿Tiene sentido invertir en software de gestión de retención de estudiantes o desarrollar estrategias eficaces para completar un programa de grado?

La tecnología juega un papel esencial para ayudar a contestar estas preguntas, a integrar todos los factores institucionales que influyen en la deserción y retención estudiantil.

Comprender ambos temas tiene el mismo objetivo: mantener a los estudiantes en el campus hasta que se gradúen.

Impedir que un estudiante abandone significa, para empezar, establecer las condiciones subyacentes para hacer que se sienta seguro, cómodo y capaz de cumplir sus objetivos. Al mismo tiempo, las estrategias para fomentar el compromiso del estudiante apuntarán a mantener a esa persona en el campus, proporcionando una experiencia de aprendizaje significativa y positiva.    

Ambas estrategias tienen en común el uso de la tecnología. 

 

Big Data para alertas tempranas 

Las soluciones en Big Data no sólo son útiles para la nómina y control de asistencia. También ayudan en el análisis de los datos del estudiante para determinar, por ejemplo, qué piensa de la institución y si está dispuesto o no a permanecer en el curso y completar sus programas.

El año 2014, la Universidad de South Bank de Londres (LSBU) necesitaba ese conocimiento. Con una población estudiantil mayormente negra y de minoría étnica (MEB), adultos y a tiempo parcial, la institución tenía claro que en el momento en que las cosas se ponían difíciles para sus estudiantes, principalmente debido a dificultades financieras, la espiral de deserción giraba mucho más rápido, según un informe del diario The Guardian.

La universidad necesitaba capturarlos más temprano en el ciclo. Para identificar a los estudiantes que necesitaban apoyo para completar sus estudios, LSBU construyó un sistema predictivo basado en datos obtenidos de una variedad de fuentes, para identificar señales de problemas y así responder más rápido. En ese momento, la universidad esperaba que esta solución redujera la tasa de deserción en 25%.

Parte de la solución es que las instituciones inviertan en tecnologías que ayuden a hacer un seguimiento de los estudiantes, establecer sistemas de alerta temprana, comunicarse con los alumnos, conectar a los estudiantes con los recursos y comprometer a los estudiantes a participar a nivel personal, según la revista Campus Technology.

La Universidad del Estado de Colorado (Colorado State University - CSU) va en esa dirección. La institución "integró datos para generar oportunidades de apoyo proactivas para los estudiantes para mejorar la comunicación entre ellos, y para involucrar a los estudiantes de forma más plena en la planificación académica", añade la revista.

Como resultado, la CSU mejoró sus tasas de retención desde 82% a 86% y sus tasas de graduación de 62% a 66%.

Sin embargo, la falta de integración de estas soluciones con los procesos y prácticas internas, puede hacer que la tecnología sea inútil.

“Muchas instituciones invierten en herramientas de planificación y de auditoría, pero tienen dificultades para integrarlas con otras tecnologías que funcionan en el día a día en los procesos. Esto puede estar a punto de cambiar", dice Campus Technology. 

 

V. ¿Cómo las técnicas de Machine Learning mejoran la retención estudiantil?

 machine learning

 

Probablemente no lo sabes, pero ahora estás leyendo esta sección gracias al Machine Learning.

De seguro llegaste a este contenido tras hacer una búsqueda en Google o después de hacer clic en un posteo en alguna de nuestras Redes Sociales. El resultado de la búsqueda que te trajo a esta información es la consecuencia de una aplicación de aprendizaje en línea de una máquina que aprende de tus preferencias, rendimiento e interacción con redes de amigos y conocidos.

A través de un algoritmo, continuará entregando información personalizada a medida que avanza.

Es cierto, el Machine Learning o Inteligencia Artificial puede sonar abstracto. Muchos creen que es sólo un experimento descabellado de científicos de Silicon Valley. 

Sin embargo, el Machine Learning puede ser una herramienta útil para mejorar las estrategias de retención en instituciones de Educación Superior, ya que puede detectar patrones y reaccionar de forma receptiva. 

 

¿Qué es el Machine Learning?

Según la Universidad de Stanford, el Machine Learning es un campo de estudios que concentra el desarrollo de algoritmos digitales usados para "aprender".

¿Qué significa esto? Que estés o no consciente de ello, introduces información diariamente y el software aprende de los datos. 

El Machine Learning puede ser aplicado en:

  • Detección de fraude.
  • Resultados de la búsqueda Web.
  • Anuncios en tiempo real en las páginas de la web y dispositivos móviles.
  • Análisis de sentimientos basados en texto.
  • Puntaje crediticio y próximas mejores ofertas.
  • Predicción de fallas en equipos.
  • Nuevos modelos de precios.
  • Detección de intrusiones en la red.
  • Patrón y reconocimiento de imagen.
  • Filtrado de spam de correo electrónico.

 

¿Cuál es la diferencia entre la Minería de Datos y el Machine Learning? 

Según la empresa SAS, "aunque el Machine Learning utiliza muchos de los mismos algoritmos y técnicas que la Minería de Datos, la diferencia radica en las tendencias de estas dos disciplinas predican".

  • La Minería de Datos descubre patrones previamente desconocidos y conocimientos.
  • El Machine Learning reproduce patrones conocidos y conocimientos, aplicándolos automáticamente a otros datos y, a continuación, implementa automáticamente los resultados para la toma de decisiones y acciones.

 

Machine Learning y estrategias de retención de Educación Superior 

Los estudiantes que abandonan sus estudios superiores y no logran graduarse son una pérdida emocional y económica para las familias y las instituciones. A su vez, las instituciones de Educación Superior utilizan métodos y soporte personalizado de datos, estudios y publicaciones especializadas para reducir esta tendencia.

 

¿Qué pasaría si se podría alertar la deserción estudiantil con Machine Learning y proyectar la demanda de cursos y grupos, planificación y control de asistencia?

Aquí es donde las soluciones tecnológicas para la retención de los estudiantes entran en acción.

Según Dursun Delen de la Universidad de Oklahoma State, "un software de gestión de retención de estudiantes es parte esencial de muchos sistemas que manejan la inscripción. Influye en rankings universitarios, reputación institucional y en el bienestar financiero".

Para expertos en software educativo como Delen, "mejorar la retención estudiantil comienza con un entendimiento profundo de las razones detrás de las tasas de desgaste. Esa comprensión es la base para predecir con exactitud quiénes son los estudiantes en riesgo e intervenir adecuadamente para mantenerlos".

Delen estudió cinco años datos institucionales y desarrolló modelos analíticos para predecir y explicar las razones detrás de la deserción de estudiantes de primer año. En su muestra encontró que las variables educativas y financieras fueron los predictores más importantes de deserción.

Con el algoritmo correcto y la información adecuada, el Machine Learning puede ayudar a:

  • Detectar un estudiante con altos niveles de deserción en etapa temprana.
  • Identificar los factores de riesgo más frecuentes.
  • Informar las principales causas y factores de riesgo.

 

¿Cómo puede una máquina aprender de mis estudiantes? 

Desde el momento en que un estudiante manifiesta su interés en participar en un curso superior, ofrece interesante información sobre sus intereses, inquietudes y prioridades.

A partir de que se registran en una institución determinada los estudiantes, tutores o guardianes entregan diversos datos, tales como los ingresos de la casa, dirección, horario de clases y notas.

Durante su tiempo en la institución, los estudiantes, maestros y administradores contribuyen con una cantidad extraordinaria de información, ya sea directamente a través de formularios o correos electrónicos, e indirectamente mediante el uso de bases de datos externas.

 

Un caso práctico 

Veamos el caso de Pedro.

  1. Fue aceptado en Ingeniería Mecánica en una de las mejores universidades del mundo, ubicada en el centro de México, en un campus con una población de más de 40.000 estudiantes.
  2. En su solicitud, mencionó que Mecánica era su segunda opción después de que no fue aceptado en Ingeniería en Informática en la misma institución.
  3. Comenzó con excelentes calificaciones y ganó una beca que cubrió la mitad de su matrícula. Además, sus registros demuestran que pasó una cantidad considerable de tiempo en la biblioteca.

Sin embargo, desde el segundo año en la institución las cosas comenzaron a decaer:

  1. Su tiempo y registros de asistencia cayeron; empezó a no ir a clases en vísperas del fin de semana.
  2. Sus registros mostraron que comenzó a vivir en una residencia de estudiantes, ya que su ciudad natal estaba a más de 700 kilómetros del campus.
  3. Su formulario financiero facilitó pruebas de que sus padres pidieron un préstamo para pagar su educación, pero en meses anteriores hubo retrasos en los pagos.

Pedro podría estar en riesgo de desertar por razones geográficas y financieras.

Antes de comenzar su tercer año, Asuntos Estudiantiles generó una alerta sobre la situación de Pedro entre un registro de más de 5.000 de estudiantes en distintos niveles de riesgo. En ese momento, Pedro todavía no había decidido sobre sus créditos y había omitido los cursos de preparación.  

Un asesor estudiantil lo llamó a la oficina.

El consejero no conocía la trayectoria de Pedro. Era información confidencial. Él sólo contaba con información específica después de que el sistema alertó que estaba en grave riesgo de dejar sus estudios a la mitad.

Pedro confirmó los datos. Su familia estaba atravesando una mala situación financiera, y se vio obligado a trabajar los fines de semana, incluyendo los viernes, para pagar su residencia estudiantil. 

De hecho, estaba considerando dejar la universidad.

Como resultado de este sistema de alerta temprana, la universidad pudo presentar a Pedro una alternativa. No podía seguir cursando Ingeniería Mecánica en el campus principal. Sin embargo, la institución abrió una pequeña facultad a sólo una hora de distancia de su ciudad natal. Una de las carreras ahí era Ingeniería en Informática.

Aunque la universidad lo rechazó en la primera ronda, con su sólida trayectoria académica le aconsejó cambiar de carrera, ya que demostró ser digno de un registro anticipado en el programa del campus local. 

 

El asesor no tenía ni idea sobre la trayectoria de Pedro. Era información confidencial. Sólo tenía información selectiva después de que el sistema alertó de que estaba por abandonar sus estudios.

 

¿Cómo supo el sistema de alertar esto? Porque estaba configurado para detectar patrones; aquellos estudiantes con cambios drásticos en sus expedientes académicos generalmente están pensando en abandonar sus estudios.

Soluciones como éstas tienden a surgir en muchas universidades. Sin embargo, la mayoría de las instituciones de Educación Superior carecen del ingreso de información para reaccionar dinámicamente ante situaciones que pueden evitar la pérdida de un talento. 

¿Qué pasa si un software de retención del estudiante o un software CRM para la Educación Superior pudiera hacer algo al respecto? 

 

VI. La retención estudiantil mejora con el análisis de Big Data

 

La retención estudiantil mejora con el análisis de Big Data

 

Para mejorar el compromiso y retención estudiantil, el ingreso de información durante el período de orientación el primer año de estudios es crucial para fomentar la Minería de Datos educativos.

Las universidades actualmente están comprometidas o preparando programas de orientación para estudiantes de pregrado y posgrado.

Estos no sólo implican niveles críticos de preparación logística, sino también de evaluación adecuada sobre lo que los estudiantes necesitan.

La forma cómo las facultades y los administradores abordan esta primera fase en el primer semestre es crucial para mantener a los estudiantes motivados durante el resto del año.

Los datos utilizados en este período proporcionan importantes conocimientos para la planificación académica, inscripciones, programación de los cursos de gestión de campus, y, principalmente, de datos para las estrategias de retención para detectar y abordar a los estudiantes que están en riesgo de abandono temprano.

 

La importancia de la Orientación Temprana 

La orientación a estudiantes ayuda en la transición de los nuevos alumnos y los prepara para asumir sus responsabilidades.

Es una iniciación, según la Asociación para la Orientación, Transición, y Retención en la Educación Superior (NODA por sus siglas en inglés). 

Tanto los profesionales de admisión como los de Asuntos Estudiantiles son cruciales en este esfuerzo.

Las personas a cargo de Asuntos Estudiantiles son esenciales para dar forma a la información que recibe el alumno. Pueden utilizar los datos para evaluar tendencias y mejorar su trabajo, y sus contribuciones al sistema ayudan a otras áreas de la institución a aumentar la participación de los estudiantes, a programar recursos y a gestionar el campus. 

 

"Por lo tanto, estos profesionales deliberadamente crean programas, servicios y experiencias que impulsarán el crecimiento de los estudiantes en uno o más aspectos de sus vidas".  

 

Como explica Dallas Long de la Universidad Estatal de Illinois, ellos deben "aceptar que la universidad es un período crítico de la vida, en el cual los estudiantes descubrirán una identidad significativa y desarrollarán valores fundamentales para la forma en que perciben y viven su vida adulta". 

Long añade que los profesionales de Asuntos Estudiantiles son fuentes de datos cualitativos y cuantitativos sobre las poblaciones estudiantiles y los servicios. Por ejemplo, los bibliotecarios estarían interesados en saber si los estudiantes tienen acceso a computadoras en otros lugares para planificar los recursos de sus laboratorios de computadoras y estaciones de trabajo. 

 

Los profesionales de Asuntos Estudiantiles son esenciales para comprender las tendencias estudiantiles desde el comienzo del año.

 

Llegan el Big Data y el Análisis Predictivo

Los académicos George S. McClellan y Jeremy Stringer explican en su manual The Handbook of Student Affairs Administration que el uso de gran cantidad de datos en la enseñanza superior (o Minería de Datos educativos) puede ayudar a Asuntos Estudiantiles a planificar programas, servicios y actividades de divulgación con atributos en la mente del estudiante

Por ejemplo:

  • Datos Preevaluación: Ayudan a informar a la facultad y al personal sobre las expectativas de los estudiantes y asistirlos en su transición a la universidad.
  • Uso de datos: Para entender la tasa de uso de servicios estudiantiles, asistir con la programación y resultados, y ayudar de mejor manera a los consejeros estudiantiles.

Sin embargo, muchos olvidan que las instituciones de Educación Superior son capaces de acumular grandes cantidades de información, tanto desde dentro como desde fuentes externas.

De eso se trata el Big Data. Su extracción puede ofrecer ideas interesantes, dado que la mayoría de la información no está procesada.

Aunque las instituciones cada vez más analizan y cruzan información sobre sus estudiantes, académicos, administrativos y de la industria, el análisis requiere ir un poco más allá.

En ella, expertos consultados por la revista Trustee para la Asociación de Directorios de Universidades y Escuelas, afirman que las instituciones de Educación Superior necesitan "pasar de la mera recopilación de datos que informe de logros pasados a un análisis más complejo que conecte los puntos de tal manera que sugieran acción futura".

 

"EduCause explica que el análisis predictivo usa varias tecnologías para descubrir relaciones y patrones en fuentes de datos significativas. Además de la reportabilidad de bases de datos y análisis estadístico, incluye Machine Learning para detectar patrones e inteligencia accionable dentro de la información."

 

De hecho, según The Research & Planning Group for California Community Colleges, el uso más común del análisis predictivo en las instituciones de Educación Superior es la implementación de sistemas de alerta temprana.

Estos sistemas se basan en datos sobre el comportamiento de los estudiantes y ayudan a identificar a los alumnos en riesgo de desertar, para orientar las intervenciones que les ayudarán a terminar el curso y su programa de estudio.

Por otra parte, profesionales de Asuntos Estudiantiles son decisivos en la generación de estas alarmas. 

UNESCO dice que sus servicios proporcionan "un sistema de alerta más valioso y crítico para la gestión universitaria sobre temas que afectan a los estudiantes y sus entornos sociales y de aprendizaje".

El análisis predictivo desde el comienzo del semestre (y antes) es esencial para mejorar la retención estudiantil en la Educación Superior. 

Para la Profesora Long de la Universidad Estatal de Illinois, la evaluación que hace Asuntos Estudiantiles implica reunir datos "que proporcionen respuestas a grandes preguntas, cómo por qué un determinado grupo de estudiantes tiene menores tasas de persistencia o la exclusión de otros, o por qué los alumnos eligen mudar de residencia después de su primer año de universidad”.

 

VII. Las 4 tecnologías que irrumpen en las estrategias de retención de estudiantes en instituciones de Educación Superior 

 

Ed tech 5

 

 

La tecnología digital interrumpió en nuestra vida cotidiana y ahora está cambiando la Educación Superior.

Las innovaciones más prometedoras no son predominantes todavía. Sin embargo, revolucionarán la misma forma de enseñar.

No sólo cambiarán los contenidos educativos y la experiencia del estudiante. También influirán en la captación y retención de estudiantes. 

A continuación, te contamos sobre cuatro avances tecnológicos que prometen mejorar la manera en que los estudiantes aprenden:

 

  1. Virtual Reality (VR) 

Hasta ahora la RV se asocia a videojuegos y entretenimiento. Sin embargo, combina lo mejor de la formación personal y la educación en línea en una experiencia inmersiva.

Es una alternativa barata y realista para visitar improbables escenarios; el interior de una estrella, los mecanismos de una máquina compleja o las calles de una ciudad perdida.

Por ejemplo, Escuelas de Medicina ya ocupan gafas inteligentes Hololen. Esta tecnología permite a los estudiantes visualizar el funcionamiento del cuerpo humano en 3D.

Mientras tanto, aplicaciones como VRChat son usadas para enseñar en clases virtuales.

Por ahora, la inserción de estas herramientas en la Educación Superior es todavía muy baja. Incluso en Estados Unidos, tierra de origen de estas tecnologías, sólo algunas aulas tienen herramientas de VR.

Sin embargo, esto cambiará pronto. Algunas universidades más progresistas ya están experimentando con VR, como la Universidad Estatal de Georgia (GSU).

Haz clic aquí para saber cómo los académicos de la GSU explican el potencial de la Realidad Virtual en la sala de clases.

VR

Fotos: Un profesor GSU orienta a sus estudiantes en un tour virtual de Roma.

 

  1. Plataformas de colaboración

Vídeos, presentaciones y foros integran materiales educativos de diferentes fuentes en diferentes formatos, haciendo el aprendizaje más accesible y social.

Como resultado, estas plataformas alimentan la colaboración entre centros de enseñanza superior.

El consorcio de Educación e Innovación NMC dice en su Informe de Educación Superior 2017  que esta tendencia clave liderará la adopción de tecnología por el sector en los próximos dos años.

"Aunque esta tendencia está arraigada en la pedagogía, la tecnología juega un papel importante en su ejecución; servicios alojados en la nube, aplicaciones y otras herramientas digitales para promover una conectividad constante, permitiendo a los estudiantes y educadores acceder y contribuir a las áreas de trabajo compartidas, en cualquier momento y lugar”, dice el informe de NMC.

Al mismo tiempo, un creciente número de instituciones de todo el mundo colabora en tecnología, investigación y valores compartidos.

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¿Cómo lo hacen? Formando alianzas estratégicas locales e internacionales y conglomerados. Sin embargo, estas asociaciones deben ser relevantes y beneficiosas para todos los participantes.

El informe menciona al Open Cloud Consortium (OCC) como un ejemplo exitoso. Este conglomerado permite a profesores e investigadores de todo el mundo compartir grandes cantidades de datos. 

 

Un informe del NMC muestra un número creciente de universidades 
formando alianzas estratégicas de colaboración.

 

Departamentos de las universidades están en constante consulta; el jefe de la facultad supervisa los cambios en la carga de trabajo y evalúa su impacto, mientras que el personal discute sobre las cargas de trabajo e informa cualquier dificultad y variaciones.

No obstante, esto enfrenta a decanos y directores académicos con retos significativos. Por un lado, la colaboración es vital para beneficiar a los estudiantes a través de la innovación. Al mismo tiempo, necesitan colaborar para nutrir los ecosistemas académicos locales.

Internet es el gran facilitador de la colaboración en la Educación Superior. ¿La razón? Elimina las fronteras geográficas que dificultan la colaboración local e internacional entre estudiantes y educadores.

Como resultado, la carga de trabajo de los profesores está bajo evaluación continua y es registrada para asegurar que no están siendo sobre o sub exigidos. Esto es esencial para que las instituciones y los programas de estudio curricular ejecuten procesos de consulta con los miembros del cuerpo docente permanente y no permanente, para evaluar tanto el estudiante como el volumen de trabajo del profesor.

No son predominantes todavía, pero varias plataformas están haciendo más fácil la colaboración de estudiantes. Según un estudio realizado por el Consejo de Financiación de Educación Superior para Inglaterra sobre mejorar la gestión de la carga de trabajo académica, iniciativas de acuerdo consensuado mejoran el proceso tanto para el personal académico como para los directores de instituciones educativas de varias maneras:

  • Google Docs permite la creación de documentos remotos, su comentario y revisión.
  • ePals fomenta un aula global para el aprendizaje.
  • Emaze es una plataforma de colaboración para la creación de presentaciones.
  • Wikispaces, Genius, ChalkUp Y Google Hangouts son otros ejemplos.

 

  1. La Realidad Aumentada (RA)

La RA tiene también un enorme potencial para inyectar valor en el proceso educativo. Utiliza dispositivos móviles para añadir una capa de información a la realidad física.

Google Glass es un ejemplo perfecto de cómo funciona la RA.

Supongamos que entras a un almacén. Estas gafas te muestran información del producto por "capas" de forma visual; la información "flota" alrededor del ítem o producto en cuestión.

 

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Este instrumento todavía no tiene éxito comercial debido a temas de derechos de privacidad y aspectos de desarrollo. Sin embargo, el juego Pokémon Go dejó clarísimo el potencial de la RA.

En el aula, la RA permitiría escanear una ecuación y encontrar posibles soluciones o tutoriales en tiempo real. Museos y exposiciones históricas lo utilizarían para mejorar su experiencia de exhibición, por ejemplo.

 

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La mejor parte es que no se necesita gastar mucho en equipo. Todo lo que se necesita es un teléfono móvil como un celular inteligente o un tablet. Esta es la razón por la que muchos investigadores están apostando por la RA para impulsar el aprendizaje.

 

  1. La inteligencia artificial (IA)

¿Conoces a Jill Watson? Ella es profesora asistente en la universidad técnica Georgia Tech. Es quien responde las preguntas de los estudiantes y les envía correos electrónicos recordatorios.

Pocos de ellos saben que Jill es una Inteligencia Artificial. Algunos dicen que IBM está detrás de todo.  Pero nadie lo sabe con certeza.

NMC dice que la IA revolucionará la Educación Superior. De hecho, ya está inserta en el sector del aprendizaje.

Algunos programas de tutoría personalizada ya lo aplican; también para moderar debates y alterar el contexto para estimular el aprendizaje.

La IA usa algoritmos para personalizar la experiencia del usuario. De hecho, aprende de cómo aprendes. Al mismo tiempo, genera datos para analizar las necesidades de los estudiantes y en el aula.

A medida que la Inteligencia Artificial se vuelve más inteligente e intuitiva, empezará a complementar el quehacer de los educadores. Un día será capaz de enseñar e interactuar directamente con los estudiantes.

Esto abre fascinantes posibilidades sobre cómo la gente aprenderá y enseñará en el futuro.

Un estudio de la empresa inglesa de educación Pearson realizado el 2016 indica que las transformaciones posibles de la IA incluyen:

  1. Tutores personales para cada estudiante
  2. Apoyo inteligente para el aprendizaje colaborativo
  3. Realidad virtual inteligente

Pearson predice que la IA dará a los estudiantes información instantánea sobre su proceso de aprendizaje. Sin embargo, hay más. También evaluará el nivel de sus conocimientos e incluso su estado de ánimo. Así, pondrá fin a la necesidad de interrumpir el aprendizaje para tomar exámenes estandarizados, por ejemplo.

  

Muy pronto, incluir IA en programas académicos será esencial para atraer y mantener a los estudiantes.

 

Sin embargo, la predicción más emocionante hasta el momento es el aumento de los "compañeros de aprendizaje permanente".

Este tutor virtual hará preguntas, ofrecerá sugerencias y seleccionará recursos educativos. También dará consejos y alentará a los estudiantes cuando se vean en dificultades.

Con el tiempo, este complemento "aprenderá" lo que sabe, lo que le interesa, y cómo se aprende. Todos tus datos -tus datos- estarán en la nube y seguirá tu proceso desde el jardín infantil hasta posgrado, y más allá.

Por ahora, nada puede reemplazar a la interacción humana en la experiencia de aprendizaje. Sin embargo, pronto incluir IA en los programas académicos influirá en los niveles de atracción y retención de los estudiantes de enseñanza superior.

La firma de investigación mercado y servicios de datos Research and Markets dice que la IA crecerá 48% en los próximos cuatro años. Mientras tanto, el Foro Económico Mundial predice que la automatización eliminará cinco millones de trabajos en el mundo hacia el 2020.

Esto significa que las instituciones educativas necesitan actualizar sus programas alrededor de la IA desde ya. 

 

VIII. ¿Por qué las universidades están usando el marketing para mejorar su retención estudiantil?

¿Por qué las universidades están usando el marketing para mejorar su retención estudiantil?

 

"Some college, no degree", así es como algunos investigadores describen a quienes entran a la Educación Superior y que, por diversas razones, no son capaces de completar los programas académicos, pasan apenas un par de años en la institución, y luego se van.

Según el centro de investigación estadounidense National Student Clearinghouse Research Center, "durante los últimos 20 años, más de 31 millones de estudiantes se matricularon en alguna escuela de enseñanza superior y se fueron sin recibir un grado o certificado. Casi un tercio de esta población tuvo sólo una mínima interacción con el sistema de Educación Superior, habiéndose inscrito sólo para un periodo académico en una sola institución".

Este abandono también comprende dificultades económicas y corporativas.

Como resultado, una gran variedad de estrategias de retención surgió en los últimos años para revertir esta creciente tendencia mundial.

Entre ellas, el marketing es una de las disciplinas mediante las cuales una cantidad importante de las iniciativas son implementadas para transformar la falta de interés de los estudiantes y la apatía en la lealtad y compromiso.

 

¿Por qué autoridades en Educación Superior decidieron aplicar estrategias de marketing?

 

Para Michael Fontaine, PhD, de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad National Louis en Illinois, quien escribió en su publicación académica “Gestión de la relación con estudiantes en Educación Superior: Acerca de las expectativas de una demografía en constante evolución y su impacto en la retención”, la autosuficiencia económica y la mercantilización de la Educación Superior o Higher Education "representan a los estudiantes como clientes, las universidades y los colegios están cambiando este enfoque centrado en el profesor a uno enfocado en el estudiante para atraer y retener."

No obstante hay cierta resistencia académica de llamar a los estudiantes "clientes" pero el fenómeno de la deserción estudiantil a nivel mundial y el creciente número de nuevas instituciones de Educación Superior llevan a muchas instituciones a adoptar esta filosofía enfocada en el consumidor.

Esta es una orientación de gestión diferente que ofrece una perspectiva fascinante y respuestas que ayudan a comprender el complejo comportamiento de los alumnos, que podría no ser muy diferente de cómo los clientes se desempeñan.

Según explica el Profesor Fontaine: "Los alumnos que se quejan y se les responde de inmediato, incluso si la respuesta no es favorable, pueden llegar a ser más leales que los estudiantes que parecen estar satisfechas sin quejas (Kotler y Fox, 1995). Tradicionalmente, las empresas han centralizado sus esfuerzos de marketing en captar nuevos clientes para maximizar los beneficios".

"En los últimos decenios, sin embargo, empresas orientadas a servicios se han alejado de esta estrategia de marketing tradicional por un enfoque de marketing relacional, que se centra en el desarrollo de relaciones a largo plazo con los clientes existentes. Este enfoque supone que la retención de clientes satisfechos, en última instancia, resulta más rentable que gastar continuamente dinero para marketing en captar de nuevos clientes (Barnes, Sines & Duckworth, 1994)", añade el Professor Fontaine.

 

Marketing Relacional

Este enfoque de marketing pretende crear y fomentar un vínculo de fidelidad entre el estudiante y la institución, y está demostrando buenos resultados en estrategias de retención estudiantil.

En su guía “Involucrando al estudiante como un cliente: la estrategia del marketing relacional”, la Profesora Jana Lay-Hwa Bowden, PhD, de la Universidad Macquarie afirma que "las iniciativas de marketing de relaciones cada vez más son vistas como un medio para lograr una ventaja competitiva sostenible (…), y los beneficios de desarrollar sólidas relaciones con los clientes están ahora bien establecidas. La retención de clientes es también una forma más costo-efectiva que la continua adquisición de clientes".

Los estudiantes también están adoptando una nueva actitud ante la forma de cómo se conectan con las instituciones de enseñanza, y están más dispuestos a expresar sus opiniones o criticar lo que les disgusta sobre la experiencia académica.

La Profesora Bowden destaca que "Yang, Alessandri, y Kinsey (2008), por ejemplo, encontraron que los estudiantes, de hecho, perciben que están en una relación con la institución y que esta relación era comunitaria en naturaleza, en el sentido de que los estudiantes observan que la institución tiene la intención de mantener un vínculo duradero con ellos".

"Los autores - añade Bowden - hallaron además que la calidad de la relación estudiante-universidad fue un factor clave para que los alumnos tuvieran una percepción positiva de la marca institucional. Los estudiantes que tenían una mejor apreciación de la institución es probable que también tuvieran una percepción más sólida sobre la marca de la universidad también (…). La relación estudiante-universidad tiene el potencial de liderar el desarrollo de una reputación positiva en el mercado educativo (Yang, Alessandri y Kinsey 2008)".  

 

Si las autoridades de Educación Superior quieren construir una relación a largo plazo con sus alumnos, y como marcas construir relaciones con sus clientes, en primer lugar deben saber quiénes son sus estudiantes y qué les importa.

 

Los profesores Robert Ackerman y John Schibrowsky de la Universidad de Nevada, en Las Vegas, sostienen en su investigación “Una estrategia de negocios aplicada en retención estudiantil: una iniciativa en Educación Superior”, que el paradigma del marketing relacional se basa en la premisa de aprender todo lo importante sobre el cliente y después usar esa información en su beneficio.

Su investigación también recalca que una estrategia de marketing relacional contribuye a mejorar las tasas de retención estudiantil, aumentar la reputación institucional y fortalecer la experiencia de aprendizaje.

Este enfoque también contribuye a reducir los costos de administración estudiantil; es menos costoso retener a estudiantes que captar nuevos.

Sin embargo, esta estrategia debe ser entendida como un proceso a largo plazo que trasciende el día de graduación. "De hecho, es bien visto como una oportunidad para reforzar y reorientar las relaciones con estudiantes para que permanezcan comprometidos con su alma mater como ex alumnos", Ackerman y Schibrowsky destacan.

Las instituciones de Educación Superior suelen utilizar estrategias de marketing para atraer a nuevos estudiantes. Sin embargo, el marketing adecuado puede mantenerlos comprometidos y transformarlos en embajadores de la marca. 

 

IX. ¿Cómo el marketing de relaciones mejora la retención estudiantil?

Cómo el marketing de relaciones mejora la retención estudiantil

 

Los profesionales de marketing y ventas han trabajado durante años en desarrollar relaciones con prospectos y clientes potenciales, personalizando la manera en que los encuentran y atienden sus necesidades, preocupaciones y objetivos.

Las universidades enfrentan un dilema similar.

Deben lidiar con retos únicos desarrollando una relación profunda que promueva la participación de los estudiantes para hacer frente a la creciente cantidad de alumnos que abandonan sus estudios.

Los académicos Nubia Murcia y Pedro Ramírez Angulo del Politécnico Gran Colombiano explican que "en el día a día, los estudiantes quieren un contacto personalizado de sus instituciones educativas, de modo que puedan unirse en una comunicación bidireccional, y recibir respuestas personalizadas a sus preguntas, dudas y problemas. En cuanto a la educación y el marketing de relaciones, ésta es una herramienta fundamental para lograr la retención de los estudiantes".

Sus colegas Ackerman and Schibrowsky de la Universidad de Nevada también estudian el impacto del marketing relacional en la Educación Superior.

Y afirman que este enfoque puede ser importante para que las instituciones nutran una relación personalizada con los estudiantes, para centrarse en las causas que los llevan a abandonar sus estudios.

Es definitivamente una “forma diferente” de enfrentar la retención estudiantil, ya que entrega una perspectiva diferente sobre las estrategias de retención. 

 

Las universidades enfrentan desafíos únicos al desarrollar una relación más profunda que promueva la participación de los alumnos para tratar la creciente cantidad de estudiantes que abandonan sus estudios.

 

Los ejecutivos de marketing nutren a los clientes cuyo perfil merece más atención cuando construyen una relación. Los estudiantes requieren el mismo nivel de atención. Si una empresa quiere agregar valor para sus clientes y construir relaciones duraderas con ellos, necesita saber quiénes son los clientes, qué desean y qué les importa.

Mientras tanto, el académico Aníbal Bur de la Universidad de Palermo, en Argentina, afirma que los establecimientos de enseñanza superior "podrían beneficiarse del uso eficiente de los principios y procedimientos de marketing".

Bur cita al investigador J.M. Manes al indicar que "el proceso de investigación social necesita desarrollar y emprender proyectos educativos que los satisfagan", y enfatiza la importancia de "producir un desarrollo integral en servicios educativos basado en la calidad y la mejora continua de la institución educativa".

Sin embargo, para un sistema de gestión de estudiantes eficiente basado en marketing, las instituciones deben recoger:

  • Datos internos: inscripción, tasas de abandono y quejas.
  • Inteligencia de marketing: información diaria sobre el ambiente.
  • Investigación de mercado: a través de fuentes confiables, aprender sobre la situación en el mercado.

Cuando se compromete a estudiantes potenciales, es importante no sólo inscribir y retenerlos sino también empujar su lealtad. Las instituciones de Educación Superior deben “desarrollar relaciones duraderas con ellos, identificando y satisfaciendo eficazmente sus necesidades para lograr su lealtad".

Para Ackerman y Schibrowsky, "parece extraño que los clientes que tienen cuentas en línea con Amazon reciban un saludo con su nombre cada vez que acceden al sitio, pero los estudiantes que utilizan la biblioteca del campus, los servicios de alimentación, la oficina de ayuda financiera, la oficina del Decano o asisten a una conferencia o seminario, rara vez son recibidos de forma personal".

Esta falta de conexión comunica el mensaje equivocado: la administración, facultad y personal simplemente no saben quiénes son o no quieren saber.

Es muy difícil que se puedan construir relaciones y lealtades sobre una base así.

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Fuente: Diseñado por U-Planner con datos de Ackerman & Schibrowsky, 2007

 

En lugar del término Customer Relationship Management (gestión de la relación con el consumidor, o CRM), que se utiliza para describir los programas que administran la retención de clientes, Ackerman y Schibrowsky acuñaron el concepto "Sistema de Gestión de la Relación con el Estudiante" o SRM.

El SRM principalmente se refiere a aquellos programas informáticos diseñados para construir relaciones con los estudiantes para aumentar la retención y la lealtad hacia la institución.

"En teoría, el trabajo de recopilar esta información en contextos académicos es fácil", afirman. "Debiese haber una base de datos con información de contacto, incluso para los estudiantes que no permanecen".

Sin embargo, muy pocos establecimientos intentan documentar las razones de por qué sus alumnos abandonan los estudios, y aún menos analizan estos datos para alimentar las iniciativas de retención de los estudiantes.

Las estrategias de retención deben ser responsabilidad de toda la institución y no sólo de un departamento en particular: "Si bien los trabajadores de primera línea como auxiliares administrativos, recepcionistas, oficina de asesores y educadores a menudo son cruciales para el éxito de la implementación de programas de SRM, todos los esfuerzos son necesarios", Ackerman y Schibrowsky enfatizan.

 

Un sistema de gestión de relaciones con los estudiantes ayuda a crear relaciones para aumentar la retención y la lealtad hacia la institución.

 

John Kuh indica en su trabajo “Cultura organizacional y Persistencia Estudiantil; Prospectos y Puzzles que "sólo una red de iniciativas interrelacionadas a lo largo del tiempo forma una cultura institucional que promueve el éxito del alumno".

En la Educación Superior, esto significa desarrollar una relación entre todas las partes, basada en la confianza.

Ackerman y Schibrowsky afirman que "los estudiantes que perciben compromiso mutuo y fuerte entre ellos y la institución tienen más probabilidades de mantenerse matriculados y son más propensos a recomendar su establecimiento a sus amigos. En la Educación Superior, “la confianza es considerada como un factor fundamental para aumentar la probabilidad de que los estudiantes continúen".

Por ejemplo, dada la naturaleza a largo plazo de esta relación, las instituciones podrían participar de forma similar a cómo lo hace el Inbound Marketing, una práctica específica de marketing relacional, que aborda el denominado Viaje del Comprador.

Los compradores, en este caso, estudiantes, comienzan una relación con las instituciones de Educación Superior que comienza antes del reclutamiento, continúa hasta el día de graduación y, si funciona correctamente, se extiende después de que se convierten en ex alumnos. 

 

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Fuente: Ackerman & Schibrowsky, 2007

 

X. Las 7 mejores prácticas para aumentar la retención de los estudiantes en la Educación Superior 

 

Las 7 mejores prácticas para aumentar la retención de los estudiantes en la Educación Superior

 

Los estudiantes pueden ser los mejores promotores de las instituciones de Educación Superior en la sociedad. Sin embargo, esto sólo es posible de lograr si existe un vínculo de confianza entre ambas partes. 

Las estrategias de retención estudiantil y mejores prácticas tienen como objetivo, precisamente, generar este tipo de relación, en la cual los estudiantes se sientan seguros y apoyados.

Un aprendizaje activo centrado en el alumno, una participación a nivel institucional, y el modelo de “Pertenencia - Acoplamiento - Retención" son algunas de las estrategias más importantes que instituciones de Educación Superior alrededor del mundo están implementando para mejorar sus niveles de retención.

Sin embargo, es un proceso muy complicado, que trabaja diversas variables que deberán ser monitoreadas y medidas desde el primer año de estudios hasta el día de graduación, y más allá.

Las estrategias de retención estudiantil y la planificación en la Educación Superior son procesos a largo plazo, por lo que sus resultados pueden ser observados sólo después de varios años.

¿Cómo saber si este proceso va en la dirección correcta?

Las mejores prácticas proporcionan la respuesta correcta. Consisten en acciones fáciles de implementar que ofrecen resultados concretos y tangibles que ayudan a visualizar cómo se desempeña una estrategia.

Las siguientes prácticas son reconocidas en el entorno de la enseñanza superior porque son sencillas y totalmente enfocadas en el estudiante.

 

  1. Asesoría cercana temprana

"La evidencia señala la importancia para los nuevos estudiantes de conectarse con su asesor(es) lo más temprano posible en su primer semestre de la universidad", dice un documento de la Universidad Mansfield en Pennsylvania.

Esta institución recomienda que todos los asesores se reúnan individualmente o en pequeños grupos con alumnos de primer año en un plazo de dos semanas desde el comienzo del semestre. 

 

  1. Asistencia a clase obligatoria para todos los estudiantes de primer año

Mansfield también difunde que los alumnos de primer año necesitan de estructura desde el principio. "Una vez que los nuevos estudiantes se retrasan apenas una semana, están en riesgo de dejar todo y abandonar".

Por eso la universidad recomienda "implementar una política de asistencia a clases obligatoria para todo el primer año y otros cursos de nivel inferior. Asimismo, informar sobre los alumnos que faltan a más de dos clases seguidas, de modo que un miembro del equipo de retención se ponga en contacto con ellos para hacer seguimiento".

 

  1. Experiencia del primer año

Una de las razones más comunes por la que los estudiantes dejan sus estudios es la falta de integración. Por varias razones, no pueden acostumbrarse a un entorno académico o sienten que no encajan.

Es por ello que los programas de experiencia de primer año son comúnmente aplicados por las instituciones a las que les preocupa retener a sus estudiantes.

Según la Universidad de Texas, estos programas "crean una pequeña comunidad en el campus más grande para estudiantes de primer año, ayudándolos a construir relaciones con otros estudiantes, así como con la facultad y el personal (…). Los estudiantes que participan demuestran relaciones más positivas con los docentes, un mejor conocimiento y uso de los recursos del campus, una mayor participación en las actividades del campus, y mejores técnicas de gestión de tiempo que los compañeros que no participan".

 

  1. Comunidad de Aprendizaje

Esta práctica y los programas de experiencia de primer año están estrechamente vinculados. "Las comunidades de Aprendizaje construyen un sentido de comunidad académica y social y aumentan la colaboración entre estudiantes y profesores, todo lo cual conduce a una variedad de resultados positivos. Estos incluyen mejor rendimiento académico, de créditos obtenidos y de aprendizaje autosuficiente”, afirma la Universidad de Texas.

"La literatura sugiere que los estudiantes participantes también demuestran un mayor progreso en asuntos académicos, indican un aumento de su satisfacción con las instituciones, e informan un mayor uso de los servicios de apoyo al estudiante", agrega UofT.

 

  1. Apoyo académico y social

Consultores de la firma Hanover Research acentúan la importancia del cuidado de los estudiantes, especialmente cuando proceden de entornos sociales de bajos ingresos. Insisten en que "Las instituciones necesitan prestar atención a los aspectos prácticos y a las barreras emocionales que los estudiantes de bajos ingresos enfrentan al momento de asistir a la escuela".

Tal es el caso de la Universidad Estatal de Georgia, cuyo programa no se limita a financiar a estudiantes vulnerables y los deja seguir su camino. Su programa “Mantén Viva la Esperanza” entrega subvenciones acompañadas por talleres obligatorios sobre gestión del tiempo, alfabetización financiera, y habilidades académicas para ayudar a los estudiantes a recuperar su equilibrio.

 

  1. Calendario de exámenes

Muchos estudiantes de primer año se asustan cuando enfrentan un calendario de exámenes totalmente nuevo, que es tan diferente del de la escuela secundaria. En este sentido, la máxima de la Universidad Mansfield es "mide pronto, mide a menudo", especialmente para los cursos de primer año.

Este enfoque promueve principios y evaluaciones periódicas para evitar un número menor de exámenes importantes como el principal método de evaluación. En consecuencia, exámenes de bajo riesgo o prácticas ayudan a los estudiantes a adaptarse a las expectativas de aprendizaje a nivel universitario.

 

  1. Excelencia de primer año

Buscar la excelencia desde el primer día de clases es un elemento esencial en las mejores prácticas en Educación Superior para mejorar las tasas de retención estudiantil.

En el documento titulado "La Retención: selección de un inventario crítico de mejores prácticas", el Dr. Jeff Clark de la Universidad Estatal de Sacramento recalca las siguientes conclusiones y recomendaciones:

  • Instituciones que logran la excelencia de primer año pone mayor prioridad en el primer año académico.
  • La excelencia florece en una cultura que estimula la generación de ideas, de proyectos piloto y de experimentación.
  • Los establecimientos que logran la excelencia en el primer año comparten una clara identidad y misión institucional, así como un respeto concomitante hacia los estudiantes.
  • La excelencia en el primer año se basa en la participación directa de los docentes de la institución.
  • La excelencia de primer año necesita tanto la adquisición creativa como un uso prudente de los recursos financieros.

Estas conclusiones y recomendaciones forman parte de los resultados de un estudio de 13 escuelas y universidades en los Estados Unidos que alcanzaron la excelencia en cómo estructuran y ejecutan el primer año, dice el Dr. Clark.

 

Conclusión

Mejorar las tasas de retención de estudiantes en instituciones de Educación Superior en Estados Unidos requiere mucho más que diseñar mejores programas o implementar tecnologías de última generación. 

Involucrar a los estudiantes en la era digital requiere también un enfoque basado en las relaciones, comprender las inquietudes y problemas que les impulsan a abandonar su curso de educación superior o dejar su institución por la competencia.

Conocer a los estudiantes en un nivel más profundo es el primer paso hacia el diseño de estrategias de retención efectivas, y la elección de las tecnologías adecuadas para gestionar el viaje del estudiante.

Esperamos sinceramente que esta guía proporcione información de valor para académicos, expertos y consultores que apuntan a poner en primer lugar a los estudiantes de Educación Superior.

 

Ebook Cómo mejorar la retención estudiantil en la educación superior en EEUU