Más allá del compliance: Tecnología con foco en el aprendizaje del estudiante

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Los sistemas de Educación Superior en el mundo han tenido que reformularse y adecuar sus políticas para hacer frente a los desafíos actuales, insertándose en un mundo con nuevas exigencias para los profesionales que egresan.

La gran cantidad de egresados poco calificados para la industria ha generado una alarma no solo para empleadores, sino también para los gobiernos que velan por mejorar la calidad de la educación, para lo cual ha sido necesario revisar en detalle los criterios de transparencia en la rendición de cuentas, así como los de eficiencia en la gestión institucional.

En particular el concepto de calidad varía según las distintas legislaciones, pero si algo tienen en común son dos aristas: el foco en el aseguramiento de estándares mínimos que garanticen las competencias de los profesionales egresados de las IES, y en segundo lugar la mejora continua, la cual lleva consigo la generación de un programa institucional que debe ser auditado constantemente por organismos externos. Claramente, ambos enfoques se complementan.

Según una investigación sobre los Sistemas de Aseguramiento de la Calidad en Europa y América Latina este tipo de procedimientos se instalan con 3 propósitos: “control de calidad, garantía de calidad, y mejoramiento permanente”. Siguiendo estas premisas no habría por donde perderse, el usuario último y el receptor de todas estas mediciones terminará siendo el estudiante, pero más importante que esto es cómo estos procesos traen como resultado la generación de estrategias y herramientas que mejoren el aprendizaje.

Compliance en Educación Superior

En relación con la formalización y creación de protocolos en el cumplimiento de los estándares que los distintos sistemas de aseguramiento de la calidad exigen, el termino Compliance (cumplimiento) se ha hecho cada vez más popular. Este concepto que viene desde el mundo financiero y ha sido acuñado producto de la rigurosa regulación que requieren las IES, se traduce en la generación de planes de cumplimiento de las normas y la generación de evidencia empírica.

En la gestión del cumplimiento en la educación superior todos y cada uno de los miembros de una institución tienen su responsabilidad en la gestión de los recursos (tiempo, presupuesto, atención, personal y otros recursos), por esto y dado el tamaño de las instituciones de Educación Superior, se hace cada vez más importante el apoyo de una plataforma que centralice las prácticas y procesos comerciales y éticos como mecanismos de control en todas las operaciones.

Analítica de aprendizaje: entregando competencias para el futuro

La incorporación de una solución tecnológica que facilite los procesos de rendición de cuentas no solo trae consigo la facilidad de agrupar todos los esfuerzos de la administración en un solo lugar, sino que también, las analíticas de aprendizaje permiten potenciar los procesos educativos convirtiendo la gran cantidad de datos recopilada en conocimiento que facilite la toma de decisiones.

Según el estudio Perspectivas tecnológicas: educación superior en Iberoamérica 2012-2017, las analíticas de aprendizaje consisten en “la interpretación de un amplio rango de datos producidos y recogidos acerca de los estudiantes para orientar su progresión académica, predecir actuaciones futuras e identificar elementos problemáticos. El objetivo de la recolección, registro, análisis y presentación de estos datos es posibilitar que los profesores puedan adaptar de manera rápida y eficaz las estrategias educativas al nivel de necesidad y capacidad de cada alumno. Aún, en sus primeras etapas de desarrollo, las analíticas de aprendizaje responden a las necesidades de llevar a cabo el seguimiento y control de la actividad en el campus para la toma de decisiones estratégicas. Por otro lado, pretenden aprovechar la gran cantidad de datos producidos por estudiantes en actividades académicas”. (Durall et al., 2012, p.13)

Por otro lado, la Society for Learning Analytics Research lo define como un campo de estudio y lo describe como “la medición, recolección, análisis y presentación de datos sobre los alumnos y sus contextos, con el propósito de comprender y optimizar el aprendizaje y los entornos en los que se produce. (Long y Siemens, 2011. p.34)

Gracias a estos sistemas la UNESCO señala que la información seguirá influyendo en la forma de elaboración, adquisición y transmisión de conocimientos, así como en la posibilidad de renovar contenidos de los cursos, los métodos pedagógicos y ampliar el acceso a la Educación Superior.

Como mencionamos en nuestro blog Assessment desde la universidad y en concordancia con lo que explica la UNESCO “La nueva tecnología de la información no hace que los docentes dejen de ser indispensables, sino que modifica su papel en relación con el proceso de aprendizaje, y que el diálogo permanente transforma la información en conocimiento y compresión para a ser fundamental” (UNESCO, 1998).

Principales Beneficios

A continuación, destacamos por qué las IES necesitan integrar en su ciclo de evaluación de la calidad según el estudio Broadening the scope and increasing the usefulness of learning analytics: the case for assessment analytics.

1. El potencial que tiene para beneficiar el aprendizaje del alumno

 

Esto se debe a que, en lo que respecta a los estudiantes, la evaluación es muy significativa, ya que es ampliamente reconocida para motivar el aprendizaje (Bloxham y Boyd, 2007; Boud y Falchikov, 2007; Dochy, Segers, Gijbels y Struyven, 2007; Scouller, 1998; Snyder, 1973 ).

2. Proporciona evidencia tangible de sus logros de aprendizaje y progreso para los estudiantes

 

Esta evidencia ofrece el potencial para que los estudiantes midan el logro a lo largo del tiempo, en comparación con su punto de partida (desarrollo ipsativo), con sus compañeros y / o contra puntos de referencia o estándares.

3. Beneficios potenciales que podría aportar al personal docente académico

 

El análisis de la evaluación podría informar útilmente la evaluación anual de cursos y módulos al proporcionar una comparación significativa entre cohortes, intra e interescolares y una comparación intra e interinstitucional. Al poder identificar áreas para una intervención específica en cada nivel de logro, tiene el potencial de beneficiar a todos los estudiantes. También, potencialmente, podría beneficiar las estrategias de reclutamiento de las instituciones.

4. El análisis de evaluación es razonablemente fácil de poner en práctica

Esto se debe simplemente a que, a diferencia de cosas como el uso de entornos en línea para la interacción de los estudiantes, la evaluación ya es omnipresente en todas las instituciones y su lugar y función ya son ampliamente aceptados y entendidos por todas las partes interesadas.

Éxito del estudiante

No existe una forma única de definir el éxito del estudiante, un estudio a más de 20 instituciones diferentes realizado por el National Institute for Learning Outcomes Assessment de Estados Unidos, comprobó que el éxito depende de diferentes políticas, historias, apoyos y enfoques que dependen de los sistemas culturales, mentalidades y enfoques de éxito de los propios estudiantes.

Debido a esto la investigación propuso una serie de criterios para generar un marco inicial del estudiante, que permitiera detectar los factores de éxito, de los cuales se destacan los siguientes:

1.     Comprensión clara de la población estudiantil atendida junto a sus necesidades.

2.     Participación regular y continua de los estudiantes en el proceso de diseño de apoyos y sentido de los datos.

3.     Claridad del proceso por parte de las instituciones para seleccionar e implementar enfoques de que alineen con los estudiantes que se basan en la investigación y la informan.

4.     Examinar lo que funciona, para quién y bajo qué circunstancias para lograr el éxito

Por el lado de la institución en cambio se destaca una serie de preguntas como elementos críticos a desarrollar:

1.     ¿Conoce y entiende la institución sus diversos cuerpos estudiantiles (incluyendo sus intenciones y objetivos), las comunidades a las que sirve y las comunidades a las que se graduarán sus graduados?

2.     ¿La institución está preparada para los estudiantes y es transparente sobre a quién puede y no puede servir bien?

3.     ¿Puede la institución recopilar, proteger y analizar datos relacionados con el éxito de sus estudiantes, dando sentido a los datos con los estudiantes?

4.     La institución alineó sus procesos, prácticas, cultura y medidas de éxito relacionadas con los estudiantes a los que realmente sirve

5.     Dadas las restricciones de financiación existentes, ¿cómo se está moviendo la institución de los enfoques boutique o en silos para abordar el éxito de los estudiantes a enfoques colectivamente integrados, intencionales y sistemáticos?

6.     ¿Puede la institución explicar a varias audiencias interesadas por qué está haciendo las cosas para los estudiantes que tiene y documentos que trabajan?

Conclusión

El compliance en Educación Superior se está haciendo cada vez más común como una práctica que beneficia a la institución tanto a nivel de recopilación de la documentación con fines como la acreditación como para la mejora continua de las IES. Sin embargo, existe otra ganancia aún más importante cuando el análisis de la información es llevado a cabo por una herramienta capaz de centralizar esta información y obtener resultados para todos los stakeholders: mejoras en el aprendizaje del estudiante.  Un ejemplo de esto es el caso de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que implementó la herramienta u-improve para evaluar su ciclo de mejora continua.

 

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