Conoce por qué las universidades necesitan un Chief Data Officer

Isabel S. Tecnología
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Hemos hablado que los datos son clave para optimizar los procesos de las instituciones de educación superior. Sin embargo, a esta nueva necesidad se suma un elemento fundamental, un profesional capaz de comprender y analizar sus resultados.

Si estás implementando el uso de data en tu institución, entérate cómo un Chief Data Officer puede aportar soluciones para su alto desempeño.

En el mundo empresarial es posible encontrar roles altamente específicos para trabajar con datos, como son Chief Data Officer, Chief Information Officer, Data Governance Director o Chief Analytics Officer. Dependiendo del tamaño, tipo de empresa y grado de utilización de los datos, estos roles pueden encontrarse fusionados o separados. En el ámbito de la educación superior es algo nuevo, pero sin duda es un proceso que seguirá en alza.

Según un informe de la consultora tecnológica Gartner, dentro de este año el 90% de las grandes organizaciones contará con un CDO. ¿Pero, cómo este cargo puede transformar la forma en que las entidades de Educación Superior gestionan sus datos?

Dale valor a tus datos con un CDO en tu equipo

Una de las grandes dificultades que presentan los datos en la universidades no es necesariamente la cantidad de datos que manejan, sino la gran cantidad de migraciones que estos datos han sufrido de un sistema a otro, lo que aumenta la dificultad al momento de usarlos, ya que pueden estar repetidos o con un formato no compatible.

“Los datos de las instituciones de Educación Superior poseen características que los hacen particularmente diversos y el apoyo que nosotros les brindamos consiste en que puedan comprender, unificar y extraer valor de los datos que ellos mismos poseen”, comenta el CDO de u-planner Sebastián Flores.

Por ejemplo, con la programación académica de un período en particular – que significa la organización de las actividades de la planeación curricular  un CDO puede identificar cuántas secciones tuvieron, el tamaño promedio de estas, los espacios de mejora o cuáles son los principales dolores que las instituciones de Educación Superior enfrentan al momento de hacer la programación.

El levantamiento de datos permite que las instituciones de Educación Superior puedan tomar decisiones estratégicas que significan un gran ahorro de recursos. Prueba de ellos es la experiencia de la Universidad de Washington.

La UW necesitaba optimizar y simplificar la gestión de infraestructura. Lo primero que hizo fue obtener un análisis objetivo basado en datos para comprender cómo usaba su infraestructura, permitiéndole identificar aquellos departamentos que se verían más afectados por cambios en la política, y detectar mejores prácticas que contribuyeran a aumentar el impacto deseado de estos cambios.

El perfil del CDO que una universidad necesita

Autodidacta, crítico, y con capacidad de plantear y resolver problemas a través del método científico. Un CDO debe utilizar distintos softwares para poder sacar el mayor provecho de los datos, los que pueden ser muy diversos.

“Hay que saber plantear preguntas cuyas respuestas pueden ser un poco incómodas. Cada vez que estamos diciendo: ‘No estamos siendo tan eficientes como podríamos serlo’ estamos levantando una verdad que puede ser difícil de responder, pero esto es precisamente lo que permite detectar estos gaps que aportan para que la universidad vaya mejorando de forma continua”, comenta el CDO de u-planner.

Además, un CDO está constantemente al día con las nuevas tendencias. Sebastián Flores explica que “las herramientas van cambiando muy rápidamente dentro del panorama del software. Lo que se usaba hace tres o cinco años, probablemente hoy día no está siendo lo más utilizado. Hay que permanecer siempre en la búsqueda de mejores herramientas”.

El panorama de los datos en las universidades de Latinoamérica

En Latinoamérica las instituciones están en transición, algunas solamente están registrando datos para empezar a sacarles valor, otras ya van a la vanguardia. “Las instituciones que han adoptado una cultura de mejora continua y en basar sus acciones en datos son las que han podido cambiar más rápidamente y mejorar en el tiempo”, sostiene Flores, y agrega: “las universidades desconocen el gran valor que contienen sus datos, y muchas de las respuestas a sus principales dificultades pueden responderse utilizando técnicas de Data science”.

Conclusión

El CDO es un elemento fundamental para la implementación del uso de datos en las universidades, un rol cuyo trabajo es reconocer el valor que encierran, separarlos de los sistemas que los ejecutan y proponer estrategias que implican decisiones de gran índole; como la redistribución de infraestructura, la búsqueda de patrones de deserción en los estudiantes, el análisis del uso de las aulas y laboratorios, entre otros.

Para que las universidades puedan competir y ser altamente eficientes es necesario contar con alguien que mire los datos con ojo crítico y determine cuáles son los pasos a seguir, lo que se traducirá en mejoras en la acreditación, ranking, y en una imagen más atractiva para los estudiantes.

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